Los Monumentos - La Plaza de Toros

La plaza de toros

La plaza de toros no se encuentra dentro del casco urbano como suele ser la norma, si no en frente del pueblo al otro lado de la pequeña ribera que en su tiempo posibilitó el regadío de las huertas. Pero esto no es su única peculiaridad. En vez de construir el coso de nueva planta, se aprovechó el terreno al máximo. Las gradas de la plaza se apoyan sobre la ladera de una elevación; son de una pendiente pronunciada, muy altas, irregulares en planta y en número de gradas, según lo determina la adaptación a la topografía. Sus sillares y mampostería ciclópea insinúan un carácter ancestral, aunque sus características constructivas y formales la sitúan, a todas luces, en el siglo XIX, época de apogeo del pueblo. Fué construida alrededor de 1.880 por un maestro alarife portugués Domingo Alfonso de Amorín, constructor de la Plaza de toros de Zufre. Su primer propietario y constructor fué Saba González Fernández natural de Cumbres de San Bartolomé, tratante de ganados, nacido el año 1.845 y que contrajo matrimonio con Paula Díaz, tambien natural de Cumbres de San Bartolomé, más tarde fué heredada por su hijo Antonio González Díaz nacido en 1.892 también de Cumbres de San Bartolomé. Sus descendientes residen en Zufre. Para llevar la obra a cabo Don Sabas adquirido un pequeño cercado junto a la llamada acequia de los Castaños, desmocho el monte...arregló la pendiente y la reaprovecho para construir las gradas...costeó tanto las obras como su inauguración a la cual asistió Mazzantini y otros novilleros...la obra costó alrededor de 25000 reales de vellón...ya entrado el Siglo XX(Comunicaión personal de Santiago de Zufre). Los espectadores tenían pues la silueta de la villa como fondo. Este tipo de plaza de toros suele darse en lugares donde se celebra una romería o una fiesta campera pero es raro hallarlo cerca de una población.

La plaza de toros

Bien entrado el siglo XX se cortó parte de la plaza de toros al construir la carretera que une Castaño del Robledo con Jabugo. De ahí resulta su forma irregular. La última corrida se celebró en el año 1952. Hoy en día se encuentra en estado ruinoso. Pero su abandono debía haber empezado hace mucho tiempo como atestiguan los alcornoques que han invadido las gradas. Se usaba a veces como cerca para cerdos. Aún se pueden ver los burladeros y las gradas según el estado de la vegetación. Asimismo quedan dos entradas desde la carretera al ruedo y dos puertas en la parte posterior que facilitaban el acceso del público desde lo alto de las gradas.

En el mes diciembre de 2009 el ayuntamiento de Castaño del Robledo llegó a un acuerdo con el dueño de la plaza y la compró. Ahora forma parte del rico patrimonio municipal de la villa.

Cartel de la última corrida

La última corrida
La última corrida