El siglo XIX trae varios cambios significativos que afectan a la historia del pueblo. En 1812 las Cortes de Cádiz proclamen la abolición de los señoríos. Uno de los asistentes a las cortes de Cádiz fue D. Celestino Sánchez, nativo de Castaño del Robledo, pero diputado por Sevilla de la cual dependía Castaño aún. De ideas conservadoras, fue más de una vez objeto de las iras del pueblo asistente a las sesiones de Cortes, siendo insultado y acusado. Por ello se dirigió así a La
Asamblea: "En atención a estos insultos que les han precedido, pido y
espero de V.M. se sirva dar las providencias eficaces que juzgue oportunas para la seguridad personal de los diputados, pues de otro, carecen de la libertad precisa para el desempeño de sus funciones."

Siendo canónigo de San Isidoro en Sevilla, Celestino Sánchez tenía que demostrar su limpieza de sangre y por esta razón disponemos de su arbol genealógico.
Por la abolición del Antiguo Régimen y las sucesivas desamortizaciones Castaño pierde la posibilidad de usar las tierras comunes y queda definitivamente reducido a su pequeño término municipal. Como todos los pueblos de la Sierra, Castaño también sufrió la ocupación francesa con el saqueo correspondiente. Una de las pocas noticias de las cuales disponemos de esta época se refiera al trienio constitucional. Se encuentra en el diario que escribió el cura de Alájar, José Miguel Pablos Moreno.
1822
Dicho Domingo 15 de Junio salieron de ésta sobre 50 hombres a caballo, fueron a Fuenteheridos, Galaroza.el Jabugo y Castaño y quitaron las lápidas de la Constitución ayudando para ello la misma gente de los pueblos salieron a las dos de la tarde y vinieron a las ocho de la noche, sin novedad, también fueron algunos a pie.
Hoy lunes 16 de Junio tocaron a rebato a las 11 para juntar la gente a fin de salir a una partida de constitucionales que se dice viene hacia Cortegana desde Badajoz con varios canónigos y otros eclesiásticos presos de dicha ciudad y que dicha partida asciende a 500 hombres y con ellos viene la junta provisional de dicha ciudad en retirada hacia Ayamonte. A las dos de la tarde han vuelto a tocar para salir. Se juntaron sobre 50 caballos y 60 de infantería a las órdenes de Antonio Aranda y de el sargento Mota; también se reunieron algunos de los Romeros y salieron a eso de las 6 de la tarde, y teniendo noticia que venían al Castaño se fueron hacia dicho pueblo y hallaron ser sólo 36 de diferentes cuerpos entre ellos algunos voluntarios de Madrid y 3 soldados de a caballo que venían custodiando a 180 y tantos prisioneros pertenecientes al general Vesieres y cogidos en Madrid, los tenían en la posada; los cercaron y al amanecer les intimaron la rendición y contestaron con fuego; después de un buen rato de tiroteo, resultó hacer señal de entrega el capitán, habiéndoseles hecho un muerto y 3 heridos; de los nuestros no hubo la menor desgracia; cogieron el equipaje del capitán etc., y 5 caballos y a las 6 de la mañana del siguiente día 17 entraron en ésta comidos de miserias dichos prisioneros; a los aprehendidos los metieron en la cárcel y se les suministró raciones; a los rescatados se los llevaron a las casas, le dieron de comer bien y beber, y a todos les dieron camisas y ropas, y todos muy contentos daban vivas al Rey y a la Religión, etc.
Hoy mismo 7 de julio fuimos Fulgencio y yo al Castaño a ver a D.Celestino Sánchez (vease arriba), canónigo de Sevilla, el cual ha estado escondido 118 días porque también lo buscaban por desafecto a la Constitución.(M. Moreno Alonso, op. Cit. Apéndice)
De esta cita se puede deducir que Castaño vivía algo enajenado a los grandes acontecimientos del mundo que lo rodeaba.
En el año 1833 se creó la provincia de Huelva a la cual pertenece Castaño del Robledo desde entonces perdiendo sus conexiones con el Reino de Sevilla. No obstante aún hoy en día los vecinos del pueblo se dirigen con preferencia a la capital hispalense en detrimento de la onubense.
La población sigue creciendo aunque con un ritmo menor. Parece que las grandes epidemias no surtían efecto notable. Tenemos noticia del cólera morbo asiático que azotó la península de 1885 a 1888. Precisamente de este primer año data el voto. Con él se prometió el pueblo a ofrecer todos los años en la fecha de San Pedro una función solemne de acción de gracias a la Patrona, la Virgen de los Dolores, por haber milagrosamente librado el lugar de la epidemia del cólera morbo (El sermón del voto, 1926, archivo parroquial). En el censo de 1887 se alcanza la cifra más alta contabilizando 1402 habitantes.
Tenemos pocas fuentes de esta época. Quizás los datos más interesantes provienen de Pascual Madoz . Parece que en 1847 cuando se editó el libro la economía de Castaño del Robledo no haya efectuado muchos cambios desde los tiempos de la encuesta de Tomás López. Se aprecia una cierta consolidación y un reforzamiento de la economía local. Sirva como testimonio el hecho que hay 3 molinos harineros, a pesar de la dependencia cerealística que el pueblo sigue padeciendo. También encontramos varios artesanos y 13 telares. Incluso se mencionan algunos arrieros que conducen granos y vinos. Probablemente se trata de exportación de vinos y de importación de cereales. No en vano existe en las inmediaciones del pueblo un cerro llamado “La viña perdida”. Curiosamente Madoz menciona únicamente cría de ganado cerdoso para el consumo del pueblo. Esto contrasta con la información que nos da Emilio José Rodríguez que escribe en 1895: “La principal industria y comercio de la localidad consiste en la matanza y salazón de ganado de cerda siendo muy considerable.”
(Emilio José Rodríguez, Geografía estadística de la Provincia de Huelva. Edición facsímile de la Diputación de Huelva, 1997) Esto indica un cambio destacado en la economía del pueblo que explica en cierta manera el aumento de la población. Seguramente se trata del matadero de José Sánchez Calvo. Asimismo existen 2 explotaciones mineras. Se trata de las minas la Urralera y San José donde se extraía plomo argentífero, ambos hoy abandonadas. En los año 1980 se intentó abrir un nueva mina de extracción de óxidos de plata por la Compañía Charter Consolidated bajo el nombre “Proyecto Fuenteheridos”. No obstante la licencia fue denegada por el impacto medio ambiental previsible.